lunes, 8 de octubre de 2012

Capítulo 4


(Poner la canción mientras lee el capítulo, lector@)


Protagónicos

Pov. Annette.

Me desperté en la mañana en la sala de televisión con una manta que me abrigaba del frío del invierno. Supuse que Louis la había puesto para no despertarme. Sonreí, le quería mucho. Arreglé la sala, y cogí la manta, subí a mi habitación y acomodé la manta. Me metí a bañar, y nuevamente me hundí esperando la muerte, pero la cobardía me ganó. Suspiré, tomé unas pastillas vitamínicas, me puse un traje para la época del invierno. Una boina y una gabardina roja, y estaba perfecta para ir al instituto.
—     ¡Annette! —Mi hermano me llamó, decidí bajar al cabo de un rato. Llegué al auto de mi hermano y todo el auto olía a su loción.
—     ¿Qué es esto? —tosí.
—     Tengo que hacer que Salley caiga en mis encantos.
—     Me rio de ti, hoy no iremos con ella.
—     ¿Qué no? ¿por qué?
—     Me llamó ayer, irá con un amigo especial—disfruté la descomposición de su rostro, cuando le dije sobre ese amigo.
—     ¿Un…amigo? ¿Qué? ¿Cómo se llama ese cabrón?
—     ¡Jajajaja! Mira tu rostro—lo señalé—eres muy tonto. ¿a qué si? Anda, vamos a recogerla.
—     Tú… —gruñó. Mis risitas ya estaban por desaparecer.  Arrancó rápidamente.
Mi mejor amiga estaba a 3 kilómetros de su casa, puse los ojos en blanco. No quería que el idiota de Louis, supiera que no vive acomodadamente. Ella no tenía que cambiar por él. Me enfurruñé.
—     Hola—nos dedicó una linda sonrisa. Mi hermano comenzó a sudar. Que estúpido. Mi mejor amiga se sentó en el copiloto. Louis tomó la curva para dirigirse a nuestro instituto. Esta vez se bajó y le abrió la puerta a Salley— ¡Gracias, Louis! —ella le dio un pequeño besito en la mejilla, y los dos se voltearon sonrojados.
—     ¿Yo no existo? —pregunté. Mi hermano me abrió la puerta con fuerza haciendo que me cayera en el asfalto. Sonrió con malicia, maldito vengativo— ¡Que inmaduro! —arrancó el auto y se perdió en la avenida. Suspiré y caminé con mi mejor amiga hasta las primeras aulas, gracias a Dios, por fin nos tocaba una clase juntas.


—     ¡Jóvenes silencio! —instó el profesor Richter. La clase era de economía avanzada— ¡Dije silencio! —todos en el aula quedaron callados—así es mejor—sonrió de forma asquerosa, definitivamente, de todos los profesores, el que tenía el rostro más feo y el corazón más frío era él. Su nariz era dos veces más larga que lo normal, su barbilla muy pequeña, sus ojos de rata, y su cabello hecho mierda. En cuanto a su personalidad… ¿por qué escogí esta clase? Ah, sí. Para no tener que verle el rostro en el siguiente semestre. El profesor comenzó a anotar cosas en el tablero, era tan fácil entender, en mi caso por supuesto. Antes del suceso, yo era muy lista, y eso aun no cambiaba. Mi mejor amiga agradecía estar a mi lado, y con tal de tener a alguien de confianza, no me preocupaba si me copiaba o si me robaba la tarea. No, Salley no era de esas, solo pedía mucho de mi ayuda.
—     Oye… ¿qué significa macroeconomía? —puse los ojos en blanco. Salley parecía desconcentrada. Eso el profesor lo había explicado millones de veces.
—     Es la parte de la teoría económica que se encarga del estudio global de la economía en términos del monto total de bienes y servicios producidos, el total de los ingresos, el nivel de empleo, de recursos productivos y el comportamiento general de los precios—le expliqué. Su rostro fue de comprensión.
—     No entiendo como es que ese profesor sea profesor, tu lo remplazarías con facilidad
—     Yo…no quiero ser nada. Quiero morir antes de cumplir mi mayoría de edad—me tapó la boca.
—     Si que eres… calla esa boca y deja de decir idioteces.
—     Ok…entonces. ¿entendiste?
—     Sí, gracias—me sonrió y siguió con el resto de los ejercicios. Yo, como siempre, terminé de primera. El profesor examinó mi examen y frunció el ceño.
—     Realmente no me halagas querida, ojalá fuera alguna porrista quien sacara tus notas, y no una chica tonta y deprimida como tú—le sonreí, a sabiendas de que eso, sería un golpe bajo. Me fui a sentar, lo que dijera ese profesor me valía rábano.
Luego de las tres primeras horas de clase, por fin me tocó la de Artes Plásticas. ¿Pero qué digo? Por fin… nunca. Que aburrido. Llegué a mi asiento. Los primeros minutos, él no apareció. Vaya… ¿por qué tiene que ser tan difícil sacarlo de mi mente? Suspiré. Tenía que dejar ese tema a un lado y dedicarme a lo verdaderamente importante. El instituto. Él no tenía nada que ver conmigo. Y a pesar de todo, mi corazón se achico al darme cuenta que no había venido a la clase.
El último bloque para salir del instituto fue algebra, hablé muy poco con Jerry. Estuve dedicada a hacer mis ejercicios.
Por último fui al aula de Baile para decirle al profesor que ya no estaría. No me agradaba la idea de ir.
—     profesor…no quiero bailar más.
—     ¿Por qué? —su rostro estaba triste
—     Sí… ¿porqué?—una voz me atrajo. Me viré. Era…él
—     Porque…yo…bueno, no deseo estar más aquí.
—     Ok.
—     ¿Ok?—pregunté.
—     Sí, puedes irte. Que frustres tus planes de danza, no me interesa.
—     Bien.
—     Bien.
—     ¡Qué química!—dijo el profesor
—     ¿Qué?—preguntamos Brentt y yo.
—     Sí si. No te vayas Annette ¡Ustedes dos son protagónicos!
—     ¡Yo no quiero trabajar con él!
—     ¡Menos yo con ella!
—     Lo harán—sonrió y nos dejó solos.
—     ¿Qué clase de maestro…?—pregunté
—     ¿Cuál es el tema?
—     Besos Traviesos
—     ¿Qué?—preguntamos ambos.
—     Ya me voy—nos dijo y fue a ayudar a otra pareja.
—     No me siento cómoda
—     Lo sé, acostúmbrate—sonrió con aire de superioridad.
—     No me quedaré y lo sabes.
Cogió uno de los libretos.
—     ¿Y el bailarín la agarra y la besa?—frunció el ceño—no lo pienso hacer.
—     Menos yo.
Nos miramos. Se mordió el labio yo igual.
—     Empecemos a bailar—me instó
—     Si yo no…
—     Hagámoslo—me agarró con fuerza de la cintura y nuestros corazones arrancaron una carrera mortífera.
—     Parece que nuestros corazones quieren danzar—sonreí
—     No me cabe duda—me devolvió la sonrisa y bailamos la primera pieza de la obra…
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    El capítulo es corto, pero no tengo mucho tiempo, mi ausencia: Crecimiento. Bye!

Sorry! 
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5 comentarios:

Unknown dijo...

me encanta, quiero saber que pasa, ese chico Brentt me tiene intrigada!!

Unknown dijo...

me encanta!!! ese chico me tiene intrigada!!

Piranha dijo...

me gusta mucho encuentra una fuente de inspiración abundante y rápido para que pueda seguir leyendo esta historia diariamente...

Anónimo dijo...

Me Encanto Amiga...
Sigue asi!
Te Adoro!! :D

Piranha dijo...

me encanta esta historia y a mi también me encantaría que se quedaran una eternidad bailando pero sinceramente creo que 4 meses ya es mas que suficiente y me gustaría que volvieras al desarrollo de la historia :D